“Una imagen vale más que mil palabras” pero no nos engañemos, no todas las imágenes valen tantas palabras, ni tanto dinero. Llevo más de media vida dedicado a la fotografía y me he encontrado con todo tipo de situaciones, clientes, trabajos y planteamientos. En un principio te dice el cliente que tiene un empleado, familiar o conocido que hace fotos y según él es fotógrafo. Pero la realidad a esas fotos les falta equipo, les falta técnica, les falta experiencia, no cuentan todo lo que deberían de transmitir y el resultado es deficiente. Está ocupando el lugar de una buena foto.

Un fotógrafo profesional se encarga de aprender cual es el producto del cliente, que pretende mostrar con cada imagen y saber que uso se le va a dar tu trabajo. Tiene el equipo necesario para cada sesión, y la capacidad para resolver todas las situaciones posibles. Es la persona que aconseja y recomienda al cliente que debe mostrar y como hacerlo, el que se encarga de darle un estilo a tu campaña, una identidad a tu marca y una imagen acorde al producto y a la empresa. Una vez hecho el trabajo se encarga de entregarte el material ya ajustado y retocado, y en varias resoluciones para diversos usos.

Llevo varios años centrado en el sector turístico, especializando en fotos de espacios naturales, de lugares pintorescos, de empresas del sector, de gastronomía, arquitectura, costumbres y sus gentes. También poseo un banco de imágenes de temas turísticos y estilo de vida, donde puedes conseguir fotos genéricas para ilustrar tu publicidad, tus redes sociales o tu web. También he desarrollado un producto que son las Visitas Virtuales donde se puede mostrar un lugar mediante fotos de 360 grados para llamar la atención del cliente.

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