Sabemos que tiene que llover porque el campo lo necesita, pero cuando se pone a ello queremos que deje de hacerlo para poder salir a hacer fotos. En fin, nunca llueve a gusto de todos, aprovecharemos cualquier claro entre las nubes para hacer algo.

Os dejo con la foto que me sugirió el lugar y el momento, está hecha en Toledo, concretamente a las afueras de Orgaz, en una pradera donde comí con mi familia. Después de comer se fueron a descansar un rato, lo que comúnmente se llama echarse una siesta y pude investigar solo por los alrededores. Con un gran angular, un punto de vista muy picado de abajo hacia arriba, la ayuda del claro entre las nubes, el sol y un flash lateral de relleno ha salido esta imagen, espero que os guste.

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